Estamos en todas partes aunque no nos veas #8M2021

Un año más llega el 8 de marzo; jornada imprescindible por lo que conlleva de visibilidad hacia el colectivo de niñas y mujeres en todo el mundo.

Lamentablemente y con demasiada frecuencia las mujeres con discapacidad no nos hemos visto reconocidas en estas reivindicaciones en las que queremos y debemos tener presencia. Han pasado ya 3 años desde que CEPAMA inició su andadura pública, precisamente un 8 de marzo, y precisamente con un programa de RNE en el que explicábamos por qué las mujeres autistas estaban siendo invisibilizadas dentro del feminismo. Nos manifestamos aquel día a través de las ondas y desde entonces en redes, en espacios de debate y divulgación.

Un año más desde CEPAMA queremos alzar nuestra voz y reivindicar que nuestras instituciones no pueden obviar las violencias invisibles y específicas que sufren todas las mujeres con discapacidad y las autistas en particular, que nuestras economías no pueden excluir a un colectivo con capacidades y con voluntad de aportar trabajo, liderazgo y presencia en los escenarios donde se desarrolla la vida.

Este año 2021 hemos querido que la sociedad sepa que pueden encontrarnos en todos los ámbitos de la sociedad, que probablemente en algún momento de su vida han sido atendidas por una mujer autista; o que los productos y servicios que compran tienen detrás el trabajo de mujeres autistas. Todas las compañeras que han participado en el video que hoy presenta CEPAMA son mujeres autistas, con cualificación, con profesiones y que desempeñan o han desempeñado empleos a lo largo de su vida laboral. Todas nos han dejado su experiencia y todas nos han pedido mantener su anonimato. Algunas de ellas fueron excluidas y perdieron su profesión y su empleo cuando comunicaron su condición autista. En un día como hoy, tendríamos que preguntarnos ¿por qué todavía hay mujeres que deben enmascarar su condición para no ser violentadas?¿por qué en nuestra sociedad todavía se callan y ocultan las violencias invisibles, las que se dan en los entornos cercanos y por agresores de supuesta confianza?¿por qué una mujer autista debe ocultar su identidad para no perder su medio de vida y su profesión?.

Este año nos presentamos ante la sociedad de la forma en la que estamos seguras de que no sufriremos una exclusión añadida. Ojalá a partir del día de hoy las mujeres de nuestro colectivo puedan decir Soy Mujer, Soy Autista y no pagar un alto precio por ello.